NO TE PONGAS “A DIETA”. CAMBIA TU ESTILO DE VIDA

Sabemos que manteniendo un peso saludable nos mantendrá alejados de enfermedades, además de que nos hará sentir cómodos con nuestro cuerpo.

 

Muchas personas intentan bajar de peso con pocos o nulos resultados, lo que a su vez produce frustración  y poco interés en volver a intentarlo. Lo que si es claro es que perder peso es un proceso complejo y para el cual es necesario adquirir nuevas capacidades y conocimientos, y que durante ese proceso aprendamos a comer y mantener el peso saludable.

 

En el proceso de reducción de peso es muy  conveniente centrar la atención tanto en el peso como en el volúmen y para conseguirlo, no se trata de quitar esos kilos de a golpe, sino de “aprender a adelgazar”. La alianza entre la voluntad y la ciencia es fundamental para perder la grasa corporal. El éxito está en la disciplina.

 

Comer es una función cerebral compleja que comprende aspectos químicos, fisiológicos, psicológicos, emocionales y culturales. Las dietas muy bajas en calorías (hipocalóricas), como las dietas  de moda basadas en la ingesta de un alimento o de un solo grupo de alimentos como la proteína, limitan el acto de alimentarse, y rompen con nuestros hábitos alimentarios, por eso es muy importante contar con orientación dietética y aprender a elegir los alimentos que te mantienen saludable y en un peso adecuado.

 

El hecho de consumir menos calorías diarias no es suficiente para conseguir la meta, es necesario cambiar la percepción de sentirse en “régimen” o “a dieta”, y pensar que es un estilo de vida. Es encontrar el gusto en alimentos más saludables y el equilibrio en su consumo, mejorar la calidad del alimento y no la cantidad necesariamente.

 

La clave reside en adelgazar sin renunciar al placer de comer bien, estar dispuesto a probar nuevos platillos y sabores, dedicarse el tiempo de planear las comidas y entrar a la cocina, incluir a la familia en el mismo plan de comidas y compartir con ellos de forma positiva los cambios es fundamental no solo para adelgazar, sino para mantener el peso a largo plazo.

 

La energía proveniente de los alimentos debe distribuirse en cuatro, cinco o más ingestas diarias, demás es fundamental comer lentamente, hábito que mejora la digestibilidad de los alimentos y la sensación de saciedad en el cerebro.

 

Toda pérdida de peso corporal requiere tres puntos básicos:

  • Alimentación equilibrada
  • Ejercicio físico constante  (de 3 a 5 veces a las semana o 4 horas por semana)
  • Relación saludable con la comida

 

 

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Lic. Nutrición. Egresada de la Universidad del Valle del Fuerte, práctica en Centro de Salud (Los Mochis), servicio social en Hospital Fátima S.A de C.V. Integrante del programa de comunidades saludables 2012, juego, me divierto y aprendo comiendo bien “por mi salud”.

Etiquetas: Nutrición, Judith Mendivil